Stellantis, la automotriz detrás de marcas como Jeep y Fiat, ha reportado una pérdida neta de 22.3 mil millones de euros (26.3 mil millones de dólares) en el último año, atribuyendo este resultado a la baja demanda de vehículos eléctricos (EV). La empresa anunció que enfrentará significativos costos para volver a centrarse en los motores de combustión, tras una caída en las ventas que no cumplió con las expectativas.
Pérdidas y ajustes en la estrategia de mercado
Recientemente, los gigantes automotrices estadounidenses, Ford y General Motors, también han revelado grandes pérdidas al reducir sus inversiones en vehículos eléctricos. Esta decisión ha sido influenciada por la eliminación de subsidios significativos por parte de la administración de Donald Trump.
Las pérdidas de Stellantis se producen en un contexto de inestabilidad en la dirección de la empresa, tras la destitución de su CEO, Carlos Tavares, debido a desacuerdos sobre la estrategia de precios premium. Tavares fue reemplazado en julio pasado por Antonio Filosa, un veterano de Fiat, quien ha iniciado una reestructuración con el objetivo de recuperar la rentabilidad.
Resultados financieros y perspectivas futuras
A pesar de las pérdidas, la compañía logró una caída limitada en sus ingresos, que se redujeron solo un 2% hasta alcanzar los 153.5 mil millones de euros. Las ventas, sin embargo, aumentaron ligeramente, pasando de 5.41 millones de vehículos en 2024 a 5.48 millones en 2025.
Un cambio de enfoque necesario
Filosa comentó: « Nuestros resultados de 2025 reflejan el costo de sobrestimar la velocidad de la transición energética ». Expresó la necesidad de « ajustar nuestro negocio en torno a la libertad de elección de nuestros clientes entre tecnologías eléctricas, híbridas y de combustión interna ».
La empresa también reportó una pérdida operativa de 842 millones de euros y decidió no repartir dividendos. En la segunda mitad de 2025, Stellantis vio un incremento del 10% en sus ventas, alcanzando 2.8 millones de vehículos, impulsado por una recuperación en el mercado estadounidense.
Desafíos en el horizonte
Filosa anticipa « un impulso adicional hacia el crecimiento rentable » este año, impulsado por la llegada de nuevos modelos, particularmente camionetas de motor de combustión en Estados Unidos. Stellantis también estima que los aranceles en EE. UU. le costarán 1.2 mil millones de euros en 2025 y 1.6 mil millones en 2026, a pesar de la reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de anular los aranceles impuestos por Trump.
Desde su formación en 2021, tras la fusión del grupo PSA de Francia y Fiat-Chrysler, Stellantis ha comenzado a alejarse del sector de vehículos eléctricos. La compañía ha vendido su participación del 49% en NextStar Energy, responsable de la primera gigafábrica de baterías en Canadá, y planea salir de una joint venture con Samsung para construir dos gigafábricas en EE. UU. Además, se prevé el relanzamiento de modelos de motores de combustión en ambos continentes, incluyendo versiones diésel.
La automotriz asegura que estas decisiones no afectan su compromiso general con la movilidad eléctrica, aunque el futuro del sector sigue siendo incierto.



