La Organización Mundial del Comercio (OMC) celebró el anuncio de Pekín, donde se informó que China no buscará más tratamientos especiales en las negociaciones futuras. Este paso es visto como un avance hacia un sistema comercial global más equitativo.
Un momento clave para la OMC
La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, describió esta decisión como « un momento pivotal ». En sus declaraciones, destacó que la elección de China refleja un compromiso con un sistema comercial global más equilibrado.
Anuncio del Premier chino
El primer ministro chino, Li Qiang, hizo este anuncio durante una reunión de alto nivel en la Asamblea General de las Naciones Unidas, según reportes de la agencia oficial Xinhua. En su discurso, Li subrayó que la segunda economía más grande del mundo actúa como « un país en desarrollo responsable ».
Tratamiento especial para países en desarrollo
Los acuerdos de la OMC otorgan derechos especiales a los países en desarrollo, que incluyen plazos más amplios para cumplir compromisos y medidas que facilitan sus oportunidades comerciales. Sin embargo, naciones desarrolladas han cuestionado la clasificación de China como país en desarrollo, un estatus que cada nación decide por sí misma.
Reacciones internacionales
Estados Unidos ha argumentado anteriormente que, dado que China es el mayor comerciante de mercancías del mundo, debería renunciar a los beneficios de los países en desarrollo. En este contexto, Li Yihong, encargada de negocios de la misión permanente de China ante la OMC, reafirmó que Pekín sigue considerándose un país en desarrollo.
Compromiso con el sistema comercial multilateral
Li Yihong explicó que la decisión de renunciar a beneficios especiales en futuras negociaciones es una respuesta a « los desafíos actuales del sistema comercial multilateral ». « Este es un paso concreto de China para asumir responsabilidades y demostrar su compromiso como un país en desarrollo destacado », añadió.
Impacto en la OMC y comercio global
Okonjo-Iweala reconoció que el anuncio del premier representa « un avance significativo en las discusiones sobre el papel de las economías grandes y avanzadas en el sistema de comercio multilateral ». Este movimiento, según ella, envía una señal fuerte de apoyo a la reforma de la OMC y fomenta un entorno más equilibrado para todos los miembros. « Esto sin duda revitalizará las discusiones y nos ayudará a trabajar hacia una organización más ágil y efectiva en el siglo XXI », concluyó.



