Apple se encuentra en negociaciones avanzadas para incorporar un modelo de inteligencia artificial con 1.2 billones de parámetros, desarrollado por Google, para actualizar su asistente de voz, Siri. Según informes de Bloomberg, ambas compañías se encuentran en las etapas finales de un acuerdo que podría costarle a Apple cerca de mil millones de dólares al año por el acceso a esta tecnología.
Uso temporal de un modelo avanzado
El gigante de la tecnología de Cupertino planea utilizar el modelo Gemini de Google como una solución provisional hasta que desarrolle sus propios sistemas. Este modelo es significativamente más complejo que las actuales capacidades de Siri, lo que podría mejorar la experiencia del usuario.
Desafíos históricos de Siri
A lo largo de los años, Siri ha enfrentado críticas por no ser tan competente como sus competidores, Alexa y Google Assistant, especialmente en tareas complejas que requieren múltiples pasos y la integración con aplicaciones de terceros. Esto ha llevado a Apple a replantear su enfoque hacia la inteligencia artificial.
Reacciones de las compañías
Hasta el momento, Google no ha ofrecido comentarios sobre el acuerdo, y Apple tampoco ha respondido a las solicitudes de Reuters. No obstante, se ha confirmado que esta colaboración es distinta a las conversaciones previas sobre la integración de Gemini directamente como un chatbot en Siri.
Atrasos en el desarrollo de Siri
En marzo pasado, Apple anunció que las mejoras en Siri se retrasarían hasta 2026, sin especificar las razones de este contratiempo. Mientras tanto, otros competidores han acelerado la incorporación de características de inteligencia artificial en sus asistentes de voz, con Google lanzando Gemini en su asistente el año anterior y Amazon presentando una revisión impulsada por IA de Alexa a principios de este año.
Reestructuración interna en Apple
Con el fin de revitalizar sus esfuerzos en inteligencia artificial, Apple ha realizado cambios en su equipo ejecutivo. Mike Rockwell asumió el liderazgo del proyecto Siri, tras la pérdida de confianza del CEO Tim Cook en John Giannandrea, quien era responsable de la inteligencia artificial.
Este desarrollo refleja la creciente competencia en el ámbito de los asistentes digitales, donde la innovación y la capacidad de respuesta son esenciales para mantener la relevancia en un mercado en rápida evolución.



