La empresa automotriz china BYD ha iniciado una demanda contra el gobierno de Estados Unidos, desafiando la intención del expresidente Donald Trump de imponer aranceles mediante una autoridad amplia. En su reclamo, BYD solicita la devolución de todos los gravámenes que ha pagado desde abril pasado, según documentos judiciales.
Contexto de la demanda
Esta acción legal representa la primera vez que un fabricante de automóviles chino presenta un caso relacionado con los aranceles estadounidenses. A lo largo de los últimos meses, miles de compañías globales con operaciones en Estados Unidos han presentado quejas similares contra el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) por parte de Trump para establecer impuestos fronterizos.
Argumentos legales de BYD
La demanda fue presentada en la Corte de Comercio Internacional de EE. UU. el 26 de enero. Cuatro filiales de BYD en Estados Unidos argumentan que la IEEPA no autoriza la imposición de aranceles, señalando que el texto de la ley no contiene la palabra « arancel » ni ningún término equivalente. En un caso separado, la Corte Suprema está a la espera de pronunciarse sobre la legalidad de estos impuestos, aunque el Representante de Comercio, Jamieson Greer, indicó que el tribunal está tomando su tiempo debido a las grandes implicaciones que conlleva.
Operaciones de BYD en EE. UU.
A pesar de que BYD no comercializa automóviles de pasajeros en el mercado estadounidense, su actividad en el país abarca la fabricación de autobuses, vehículos comerciales, baterías, sistemas de almacenamiento de energía y paneles solares. Su unidad BYD Norteamérica emplea a 750 trabajadores en su planta de camiones en Lancaster, California.
Perspectivas del futuro
Trump ha expresado en repetidas ocasiones que los automóviles chinos suponen una amenaza para la industria automotriz estadounidense, aunque también ha manifestado su interés en recibir a fabricantes chinos que deseen establecer producción en suelo estadounidense.
El número de caso es 26-00847 en la Corte de Comercio Internacional en Nueva York. Esta situación pone de manifiesto las tensiones comerciales y los desafíos que enfrenta la industria automotriz en el contexto actual.



