Beijing, China, está formulando nuevas políticas para el periodo 2026-2030 con el objetivo de fomentar el consumo interno y abordar las notables descompensaciones entre la oferta y la demanda, según declaró el planificador estatal del país. Los líderes chinos han manifestado su compromiso de aumentar de forma significativa la proporción del consumo de los hogares en la economía durante los próximos cinco años, aunque no han establecido un objetivo específico para ello.
Desafíos en la economía china
Wang Changlin, vicepresidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC), reconoció en una reciente conferencia de prensa que la economía enfrenta un problema evidente: una oferta robusta acompañada de una demanda débil. Esta discrepancia está afectando el funcionamiento económico actual.
Crecimiento y desbalances
El año pasado, la economía china creció un 5%, alcanzando la meta gubernamental, impulsada por un auge en las exportaciones, mientras que el consumo interno continuó siendo débil, un enfoque que podría volverse insostenible a largo plazo. En 2025, la producción industrial creció un 5.9%, superando el incremento del 3.7% en las ventas minoristas, lo que resalta aún más la descompensación entre oferta y demanda.
Nuevas iniciativas para el consumo
Zhou Chen, otro funcionario de la NDRC, anunció que el gobierno seguirá utilizando subsidios para el comercio de productos como vehículos eléctricos, pero con un giro hacia el sector servicios. Este sector incluye áreas como el cuidado de ancianos, la salud y el ocio, que presentan un amplio potencial de crecimiento.
Enfoque en el sector servicios
Las autoridades han identificado al sector servicios como un foco clave para potenciar la demanda interna. En diciembre, China asignó 62.5 mil millones de yuanes (alrededor de 8.98 mil millones de dólares) en fondos de bonos especiales para apoyar un programa de comercio de aparatos y vehículos de nueva energía para 2026.
Reflexiones finales
Las medidas que se implementarán en los próximos años son cruciales para cerrar la brecha entre la oferta y la demanda en la economía china. La atención en el sector servicios podría ser la clave para estimular el crecimiento sostenido y apoyar la recuperación del consumo interno. La evolución de estas políticas será fundamental para el futuro económico del país.



