BEIJING: China ha reportado un notable desempeño en sus exportaciones durante 2025, alcanzando un superávit récord de un billón de dólares. Este crecimiento ocurre en un contexto donde los productores se preparan para tres años más bajo la administración de Trump, que busca desacelerar la potencia manufacturera china trasladando pedidos estadounidenses a otros mercados.
Resiliencia ante las tensiones comerciales
La capacidad de Beijing de manejar las tensiones comerciales reavivadas desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca el pasado enero ha permitido a las empresas chinas redirigir su atención hacia el sudeste asiático, África y América Latina como estrategia para mitigar los aranceles impuestos por Estados Unidos.
Superávit comercial sin precedentes
Con la mirada puesta en las exportaciones para contrarrestar un prolongado descenso en el sector inmobiliario y una demanda interna débil, el superávit comercial de $1.189 billones de dólares es comparable al PIB de economías importantes como la de Arabia Saudita. Este dato, revelado por la aduana el miércoles, marca la primera vez que se supera el umbral del billón de dólares, alcanzado por primera vez en noviembre.
Crecimiento en envíos y pronósticos
- Las exportaciones aumentaron un 6.6% en diciembre en comparación con el año anterior, superando las expectativas de los economistas, que anticipaban un crecimiento del 3.0%.
- Las importaciones también mostraron un incremento del 5.7%, superando las proyecciones de un alza del 0.9%.
Desempeño del sector automotriz
La industria automotriz, símbolo de las ambiciones industriales de Beijing, experimentó un aumento en las exportaciones del 19.4%, alcanzando los 5.79 millones de vehículos, con un notable crecimiento del 48.8% en envíos de vehículos eléctricos. Se prevé que China mantenga su posición como el principal exportador automotriz del mundo por tercer año consecutivo, tras haber superado a Japón en 2023.
Reconocimiento de desequilibrios económicos
A pesar de estos resultados, Beijing parece consciente de la necesidad de moderar sus exportaciones industriales para sostener su éxito. Recientemente, el primer ministro chino, Li Qiang, ha enfatizado la importancia de « expansión proactiva de las importaciones y promoción del desarrollo equilibrado de importaciones y exportaciones ». Esta postura se refleja en la eliminación de incentivos fiscales para exportaciones en la industria solar, un tema de fricción con la Unión Europea.
Reformas en comercio exterior
El mes pasado, se aprobaron modificaciones a la Ley de Comercio Exterior tras solo dos lecturas, lo que indica un compromiso de China para moverse hacia un comercio más libre y abierto, alejándose de subsidios industriales. A pesar de una tregua en aranceles alcanzada entre Trump y el presidente Xi Jinping, las tarifas estadounidenses del 47.5% sobre productos chinos siguen siendo elevadas, lo que plantea desafíos para la rentabilidad de las exportaciones chinas a EE. UU.
Reflexiones finales
En conclusión, mientras China continúa navegando en un entorno comercial complejo, su capacidad para adaptarse y crecer frente a las adversidades plantea preguntas sobre el futuro de sus relaciones comerciales y su papel en la economía global. A medida que el país busca equilibrar sus exportaciones e importaciones, la atención estará centrada en cómo se desarrollarán estas dinámicas en los próximos años.



