Durante una reunión importante de la asociación de préstamos más grande de Asia, el tema central fue el impacto de la guerra en Irán en el interés por el Medio Oriente. Este cambio de ánimo contrasta con la situación de hace unas semanas, cuando la Asociación del Mercado de Préstamos de Asia-Pacífico celebró su primera conferencia en Dubái, atrayendo a cerca de 300 asistentes, muchos de los cuales llegaron de otras regiones.
Un giro en las expectativas de financiamiento
En la conferencia anterior, la conversación giraba en torno al crecimiento acelerado de las conexiones de financiamiento entre Asia y el Medio Oriente. Incluso algunos bancos chinos, a pesar de no tener presencia física en la región, mostraban interés en otorgar préstamos, lo que llevó a compromisos de financiamiento a niveles récord el año pasado. Para muchos prestamistas asiáticos, el Medio Oriente emergía como un motor de crecimiento clave para 2026, ofreciendo un alivio frente a la desaceleración de las transacciones en sus mercados locales.
Preocupaciones emergentes
Sin embargo, el aumento de las hostilidades en el área ha hecho que este optimismo se desmorone rápidamente. En el reciente encuentro de la APLMA en Hong Kong, el conflicto en el Medio Oriente dominó las conversaciones informales, aunque no fue un tema destacado en las discusiones formales. Banqueros privados han comenzado a replantear sus ambiciones en el Golfo, considerando una lista creciente de riesgos generados por el conflicto.
- Las preocupaciones ya estaban surgiendo en días previos.
- Varios prestamistas globales, como HSBC y Standard Chartered, han indicado que algunas transacciones con clientes del Medio Oriente deben ser pausadas.
- Bancos de Japón, China y Singapur también están revisando sus carteras y exposiciones existentes.
Cambios en los planes de expansión
Un importante banco de Singapur ha decidido posponer sus planes de expansión en el Medio Oriente para 2026, tras una reciente visita de su equipo de Hong Kong a Dubái. Las discusiones con los clientes han sido suspendidas, reflejando una cautela creciente.
Un contexto de crecimiento previo
Este cambio se produce tras un período de rápida expansión en el Medio Oriente. Desde el año pasado, los prestamistas asiáticos han incrementado su participación en la región, con un aumento del 12% en los volúmenes de préstamos sindicados a Medio Oriente y África del Norte, alcanzando aproximadamente 180 mil millones de dólares en 2025, mientras que los volúmenes de préstamos en Asia-Pacífico, excluyendo Japón, cayeron alrededor del 18%.
El impacto de la inestabilidad regional
Particularmente, los bancos chinos habían estado ampliando su presencia, con un aumento casi triplicado en su financiamiento a la región, alcanzando un récord de 15.7 mil millones de dólares en 2025. Sin embargo, las dos semanas de intensificación de operaciones militares han generado inestabilidad, afectando los mercados de petróleo y gas, así como las finanzas globales y las rutas de transporte.
Un banco chino ha tomado la inusual decisión de restringir el acceso a un financiamiento bilateral relacionado con el gobierno de Abu Dhabi. Por otro lado, banqueros en Hong Kong de al menos dos entidades chinas deben proporcionar actualizaciones diarias a sus sedes sobre los riesgos regionales y las exposiciones crediticias.
Reflexiones finales
El panorama financiero en el Medio Oriente enfrenta un período incierto, donde la cautela ha comenzado a dominar las decisiones de los prestamistas. A medida que la situación se desarrolla, será fundamental observar cómo estos cambios afectarán las estrategias de financiamiento en la región y cuáles serán las alternativas que buscarán los bancos asiáticos.



