En junio, la balanza comercial de bienes en Estados Unidos se redujo a su nivel más bajo en casi dos años, lo que refleja una fuerte caída en las importaciones. Este descenso ha alimentado las expectativas de los economistas sobre un posible repunte en el crecimiento económico durante el segundo trimestre.
Caída en las importaciones
Según el Departamento de Comercio, la contracción inesperada podría llevar a muchos analistas a ajustar sus estimaciones del producto interno bruto (PIB) del último trimestre. Sin embargo, esta disminución en las importaciones también indica una desaceleración en la demanda interna.
- Las importaciones de bienes cayeron $11.5 mil millones, un 4.2%, hasta alcanzar $264.2 mil millones.
- Las importaciones de bienes de consumo disminuyeron un 12.4%.
- Los suministros industriales, que incluyen petróleo crudo y oro no monetario, también cayeron un 5.5%.
Exportaciones y pronósticos de crecimiento
Las exportaciones de bienes, por su parte, experimentaron una ligera caída de $1.1 mil millones, equivalente a un 0.6%, situándose en $178.2 mil millones. A pesar de esto, las exportaciones de bienes de capital aumentaron un 4.7%, mientras que los envíos de alimentos y bebidas subieron un 4.0%.
Matthew Martin, economista senior en Oxford Economics, comentó sobre el impacto de la política comercial: « La reducción de la incertidumbre en la política comercial podría llevar a que importaciones y exportaciones comiencen a estabilizarse en la segunda mitad del año ».
Expectativas sobre el PIB
El gobierno publicará pronto su estimación preliminar del PIB para el segundo trimestre, donde se espera un crecimiento del 2.4% tras una contracción del 0.5% en los primeros tres meses del año. Aunque se anticipa un cambio en la balanza comercial, la acumulación de inventarios podría haber atenuado parcialmente el impulso al crecimiento.
Inventarios y su influencia
El informe del Censo también reveló que los inventarios mayoristas aumentaron un 0.2% en junio, recuperándose de un descenso anterior. Los inventarios en los minoristas, impulsados por un incremento en los vehículos, también mostraron un leve aumento del 0.3%.
En conclusión, aunque la balanza comercial ha mostrado signos de mejora, la atención se centrará en la capacidad del crecimiento económico para mantenerse firme ante la fluctuación de las importaciones y la demanda interna. Las próximas semanas serán cruciales para evaluar el rumbo de la economía estadounidense.



