En el mercado del petróleo crudo, la noción tradicional sostiene que los productores, especialmente OPEC+, son los que controlan los precios a través de ajustes en los niveles de producción. Sin embargo, en 2025, esta percepción fue desafiada por China, el mayor importador de petróleo del mundo, que comenzó a establecer un límite de precios efectivo al variar el volumen de crudo enviado a sus reservas.
La influencia de OPEC+ y la respuesta china
Las reducciones de producción implementadas por OPEC+ en 2022 lograron elevar los precios, pero esos incrementos se desvanecieron cuando el grupo revirtió los recortes en abril de este año. Ante la amenaza de un exceso de oferta de petróleo, OPEC+ ha decidido mantener estables los niveles de producción durante el primer trimestre del próximo año, lo que deja a China como el principal receptor del excedente.
El papel incierto de China en 2026
Lo que ocurra en 2026 será crucial para el mercado del crudo. La estrategia de otros actores dependerá en gran medida de las decisiones de Pekín. China no proporciona datos públicos sobre sus reservas estratégicas o comerciales, lo que complica la evaluación de los flujos físicos de petróleo y la formulación de políticas futuras.
Compras por encima de la necesidad
Durante 2025, quedó claro que China estaba adquiriendo más crudo del que realmente necesitaba para su consumo interno y la exportación de productos refinados. Aunque no se divulgan las cifras exactas, se puede estimar el volumen de crudo en reservas restando la cantidad procesada por las refinerías del total disponible de importaciones y producción nacional. Para los primeros once meses de 2025, el crudo excedente alcanzó aproximadamente 980,000 barriles por día.
- Producción total: 15.80 millones bpd
- Procesamiento en refinerías: 14.82 millones bpd
Este excedente se acumuló desde marzo, después de que las refinerías hicieran un uso inusual de las existencias en enero y febrero. Existe una clara correlación entre el volumen de crudo excedente y los precios del petróleo; China tiende a aumentar las importaciones cuando los precios caen y a reducirlas cuando suben.
¿Puede China absorber el exceso de petróleo?
Se puede argumentar que los flujos de almacenamiento de China fueron fundamentales para mantener los precios del crudo en un rango relativamente estrecho en la segunda mitad de 2025, con el Brent oscilando cerca de los 65 dólares por barril.
La gran pregunta para 2026 es si China continuará comprando crudo excedente en momentos de precios bajos, estableciendo así un soporte. Las estimaciones sobre las existencias de crudo de China varían, oscilando entre 1 y 1.4 mil millones de barriles. Suponiendo que un país debería tener reservas para cubrir 90 días de importaciones, y considerando que las importaciones base de China son de alrededor de 11 millones de bpd, un millón de barriles sería suficiente.
Sin embargo, al menos 700 millones de barriles son probablemente inventarios comerciales, sugiriendo que la reserva estratégica se sitúa en torno a los 500 millones de barriles. Esto indica que Pekín podría estar interesado en incrementar esa reserva estratégica con otros 500 millones de barriles, aunque el plazo permanece incierto.
Expansión de la capacidad de almacenamiento
China está aumentando su capacidad de almacenamiento, con empresas estatales como Sinopec y CNOOC sumando al menos 169 millones de barriles en 2025 y 2026. Con un flujo de almacenamiento estimado entre 500,000 y 600,000 bpd, esto podría agregar aproximadamente 200 millones de barriles anualmente.
Si Pekín sigue este ritmo de acumulación de inventarios estratégicos, es probable que una gran parte del surplus proyectado para 2026 termine en sus tanques. En tal caso, se podría prever que los precios del crudo mantendrán un soporte gracias a la intervención china, aunque también existiría un límite, ya que el país podría reducir las importaciones si los precios se elevan demasiado.
Conclusiones finales
La historia reciente sugiere que es probable que China continúe construyendo sus inventarios en 2026 y posiblemente hasta 2027. Está claro que China está dispuesta a utilizar los flujos de inventario como un mecanismo de fijación de precios. Con sus importaciones de crudo marino representando alrededor del 25% del total mundial, es plausible que las políticas de Pekín se conviertan en un factor determinante en los mercados del petróleo.



