La aerolínea australiana Qantas Airways anunció el viernes que ha reducido las bonificaciones de su CEO y su equipo directivo, en respuesta a un incidente de ciberseguridad que comprometió la información personal de millones de clientes. Vanessa Hudson, directora ejecutiva de Qantas, percibirá un total de 6,3 millones de dólares australianos (4,09 millones de dólares), incluyendo un bono a corto plazo de 2,04 millones de dólares, que ha sido recortado en 250,000 dólares como parte de esta sanción, según el informe anual de la compañía.
Consecuencias del incidente de seguridad
La cifra total de remuneración es considerablemente menor a los 23,9 millones de dólares australianos que recibió el ex CEO Alan Joyce en su mejor año, 2018. El incidente de seguridad, que fue revelado en julio, afectó a una base de datos de un centro de llamadas de Qantas, exponiendo los detalles de 6 millones de clientes, incluyendo nombres, direcciones de correo electrónico, números de teléfono, fechas de nacimiento y datos de vuelos frecuentes.
Este suceso ha impactado la confianza pública en la mayor aerolínea de Australia, que aún se esfuerza por reconstruir su imagen tras decisiones controvertidas tomadas durante la pandemia que afectaron su reputación y su posicionamiento en el mercado.
Reacción de la empresa y del mercado
Qantas manifestó que, a pesar de que las investigaciones sobre el incidente podrían prolongarse, era crucial para los ejecutivos y accionistas que se abordaran las consecuencias salariales en este año. La decisión se tomó incluso cuando Qantas reportó su segundo mayor beneficio anual y un aumento del 33% en el precio de sus acciones desde enero. Los títulos de Qantas cerraron el viernes con un incremento del 0.6%.
Tim Waterer, analista de KCM Trade, comentó que los resultados financieros positivos han otorgado al consejo de administración más margen para abordar las preocupaciones de los inversores sobre la compensación de sus ejecutivos.
Presión de los inversores
La atención de los inversores sobre las remuneraciones ha aumentado en los últimos años. En agosto de 2024, Qantas redujo la indemnización de salida de Joyce en 9,3 millones de dólares australianos después de que una revisión externa lo responsabilizara de alienar a viajeros, empleados y accionistas. Además, la aerolínea fue multada con un récord de 90 millones de dólares australianos por despedir ilegalmente a 1,800 empleados durante la pandemia.
El Australian Financial Review reportó que grandes fondos de pensiones han instado a Qantas a considerar las evaluaciones del Tribunal Federal sobre estos despidos al momento de decidir las remuneraciones de los altos ejecutivos.
En conclusión, la reducción de las bonificaciones de los ejecutivos de Qantas refleja un intento de restaurar la confianza tras un incidente significativo de seguridad. A medida que la aerolínea navega estos desafíos, la presión de los inversores y la necesidad de mejorar su imagen son más relevantes que nunca.



