Los trabajadores en huelga de las instalaciones de Boeing Defense en el área de San Luis han votado a favor de la última oferta de contrato de la empresa, poniendo fin a una huelga de 101 días que afectó la producción de aviones de combate y otros programas. Aproximadamente 3,200 miembros del Sindicato Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM) del Distrito 837 aprobaron el contrato de cinco años con un 68% de votos a favor, y se espera que comiencen a regresar al trabajo tan pronto como el domingo.
Un voto de unidad y fortaleza
Los líderes sindicales expresaron su orgullo por la cohesión mostrada por los miembros del IAM durante más de tres meses. « Estamos listos para volver a construir los aviones militares más avanzados del mundo », afirmaron en un comunicado. Un portavoz de Boeing también celebró la decisión, mencionando que esperan reunir a todo el equipo para apoyar a sus clientes a partir del 17 de noviembre.
Producción afectada y negociaciones difíciles
Los trabajadores de estas instalaciones son responsables de ensamblar los cazas F-15 y F/A-18, el avión de entrenamiento T-7, así como secciones de alas para el avión comercial 777X. La huelga, que comenzó el 4 de agosto, interrumpió las entregas de los F-15 a la Fuerza Aérea de EE. UU. y ralentizó la producción en varios programas clave.
- Los miembros del Distrito 837 exigieron un bono de ratificación más alto y mejores contribuciones para su plan de pensiones.
- Boeing, durante la huelga, se negó a aumentar la oferta, que incluía un aumento salarial del 24% en cinco años.
- La empresa revisó unilateralmente su oferta el lunes, ajustando el bono total y aumentando un incentivo inicial a $6,000, aunque recortó otros $4,000 en bonos a largo plazo.
Descontento entre los trabajadores
Brandon Thiel, miembro del IAM, comentó que muchos trabajadores estaban « agotados » por la huelga y preocupados por las fiestas que se acercan. « Nadie quiere darles a sus hijos unas vacaciones decepcionantes », afirmó. Por su parte, el CEO de Boeing, Kelly Ortberg, había minimizado las repercusiones de la huelga, asegurando que la empresa podría manejar la situación.
La huelga estalló tras el rechazo de una segunda oferta por parte de los trabajadores, quienes también recibieron críticas de legisladores de ambos partidos en el Congreso, instando a Boeing a negociar de manera más justa. En octubre, el IAM presentó un cargo de práctica laboral injusta ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales, acusando a la compañía de negociar de mala fe.
Reflexiones finales
La resolución de esta huelga marca un momento crucial para los trabajadores de Boeing y la compañía misma. La lucha por mejores condiciones laborales continúa, y queda por ver cómo afectará esta nueva etapa a la producción y las relaciones laborales en el futuro.



