Boeing Co. se encuentra en una fase crítica mientras enfrenta desafíos de calidad en su planta de 737, situada en las afueras de Seattle. Cada miércoles a las 10:30 a.m., se detiene el ruido de herramientas en la fábrica, permitiendo que los mecánicos se reúnan en grupos pequeños. Este espacio de diálogo se centra en problemas recurrentes, como errores en la perforación de piezas por parte de proveedores, según los trabajadores de Boeing.
Refuerzo del Plan de Seguridad y Calidad
Con el segundo aniversario del incidente casi catastrófico de Alaska Air Group Inc., Boeing ha intensificado su plan de calidad y seguridad, formulado el año pasado con insumos de empleados y reguladores. La intención es erradicar las fallas en la calidad, mejorar la capacitación y transformar una cultura organizacional que ha desalentado a los trabajadores de primera línea a señalar fallos y proponer soluciones.
La Lucha Continua por la Calidad
“Estamos inmersos en una lucha constante por la calidad y contra los defectos”, afirmó Katie Ringgold, vicepresidenta y gerente general del programa 737. “Este esfuerzo abarca toda la empresa, no solo lo que ocurre dentro de estas paredes”. Los resultados iniciales han sido alentadores; el trabajo desordenado, término de la industria para referirse a piezas instaladas fuera de secuencia, ha disminuido un 75%, y el flujo de aviones en la fábrica ha mejorado aproximadamente un 60% desde abril de 2024.
Mejoras en la Inspección y Procesos
Además, Boeing ha registrado una notable reducción en la pérdida de herramientas por parte de los mecánicos, un problema que puede generar residuos dentro de los aviones terminados. La compañía ha intensificado su inspección de fuselajes provenientes de Spirit AeroSystems Holdings Inc., el proveedor de estructuras aerodinámicas que está adquiriendo. Un equipo de inspectores revisa minuciosamente el interior de las fuselajes para detectar problemas críticos lo antes posible.
Detección Temprana de Defectos
Detectar defectos como un tirante mal instalado es esencial, ya que puede impedir que los equipos cuelguen los compartimentos para equipaje más adelante en el proceso de fabricación. Boeing comparte los hallazgos con Spirit a través de llamadas semanales para identificar la causa raíz de los problemas.
Proyecciones de Producción y Confianza
A medida que Boeing se acerca a un hito post-crisis, ha elevado su producción de 737 a 42 aviones mensuales. La empresa prevé incrementar esta tasa en una serie de aumentos programados cada seis meses, con el objetivo de alcanzar un récord de 60 jets al mes. Sin embargo, el camino hacia esta meta será complicado, especialmente en un contexto donde la confianza de reguladores e inversores es crucial tras años de dificultades.
Desafíos en la Confianza y el Bienestar
Las acciones recientes han sido valoradas positivamente por analistas, quienes destacan el progreso, aunque también reconocen que queda un largo camino por recorrer. El ritmo de trabajo en la cadena de suministro y en la planta de 737 ya se ajusta a esta nueva producción, aprobada por la Administración Federal de Aviación en octubre. Ringgold espera confirmar que la fábrica está produciendo 42 jets mensuales antes de fin de año.
Una Nueva Línea de Producción para el Futuro
Para aumentar la producción de su familia de aviones de fuselaje estrecho, Boeing está preparando una cuarta línea de producción de 737 en su fábrica de aviones de fuselaje ancho en Everett, que comenzará operaciones en 2026. Se ha comenzado a contratar mecánicos para esta nueva línea, que ensamblará toda la familia 737 Max, a excepción del modelo más pequeño.
Reforzar la Cultura Empresarial
Incrementar la producción de 737 es vital para la recuperación financiera de Boeing, tras seis años de pérdidas. Sin embargo, la empresa busca evitar sobrecargar a empleados y proveedores. Abordar problemas culturales y reconstruir la confianza es un proceso continuo. “Hemos trabajado en la cultura, y aunque no es perfecta, seguimos en el proceso”, comentó Ringgold.
Participación de los Empleados en la Mejora Continua
Las sesiones de participación de los empleados, que eran fundamentales en el pasado, han sido revitalizadas a raíz de las crisis recientes. Más de 100,000 trabajadores han sido convocados para identificar fallas y sugerir mejoras, lo que ha permitido abordar más de 1,000 quejas a través de tarjetas de mejora continua. “Detener la producción para estas reuniones es lo mejor que hemos hecho”, afirmó Angi Lancaster, gerente senior de operaciones de fabricación de 737, “porque demuestra que estamos comprometidos con la mejora de nuestro negocio”.
En conclusión, Boeing se encuentra en un momento decisivo, trabajando arduamente para reconstruir su reputación y confianza mientras se enfrenta a retos significativos en su camino hacia una producción renovada y de mayor calidad.



