BP anticipa reconocer entre 4.000 y 5.000 millones de dólares en deterioros durante el cuarto trimestre, principalmente relacionados con sus negocios de transición energética. La compañía también ha señalado un débil desempeño en el comercio de petróleo.
Reorganización para aumentar la rentabilidad
Con el nuevo liderazgo de Albert Manifold, presidente de BP, la empresa está redirigiendo su inversión desde negocios de bajo carbono hacia petróleo y gas. Manifold ha declarado que es necesario simplificar el portafolio de la empresa.
Cambios en la dirección
La nueva CEO, Meg O’Neill, tomará el relevo de la directora interina Carol Howle en abril, tras la salida inesperada de Murray Auchincloss el mes pasado.
Impacto en las ganancias por precios bajos
BP informó que espera que los ingresos en su negocio de petróleo se vean reducidos entre 200 y 400 millones de dólares respecto al trimestre anterior debido a bajas realizaciones. Asimismo, el sector de gas podría sufrir pérdidas entre 100 y 300 millones de dólares en el mismo período.
Durante el cuarto trimestre, el precio promedio del petróleo Brent fue de aproximadamente 63,73 dólares por barril, frente a los 69,13 dólares del trimestre anterior. Los precios del crudo han disminuido, generando preocupación entre los inversores sobre una posible sobreoferta en el mercado.
Reducción de la deuda neta
Se prevé que la deuda neta de BP al final del cuarto trimestre se sitúe entre 22.000 y 23.000 millones de dólares, una disminución respecto a los 26.100 millones del trimestre anterior. La empresa se ha comprometido a reducir esta cifra a entre 14.000 y 18.000 millones para finales de 2027.
Las desinversiones anuales se estiman en alrededor de 5.300 millones de dólares, superando las previsiones iniciales de más de 4.000 millones, sin contar los 6.000 millones provenientes de la venta de una participación mayoritaria en su negocio de lubricantes, Castrol.



