Chip Wilson, el fundador de Lululemon Athletica, anunció el lunes que ha iniciado una lucha de poder al nominar a tres directores independientes para el consejo de administración de la compañía. Esto ocurre pocos días después de que la marca de ropa deportiva comunicara la salida de su CEO, Calvin McDonald.
Desafíos en el mercado
Las acciones de Lululemon han perdido casi la mitad de su valor este año. La empresa enfrenta dificultades para conectar con un público más joven y adinerado, al tiempo que compite con marcas emergentes como Alo Yoga y Vuori, además de enfrentar la presión del inversor activista Elliott Management.
Nominaciones estratégicas
Wilson ha propuesto tres candidatos para el consejo: el ex co-CEO de On Running, Marc Maurer; la ex directora de marketing de ESPN, Laura Gentile; y el ex CEO de Activision, Eric Hirshberg.
Crisis de liderazgo
En un comunicado, Wilson criticó la reciente decisión de cambio de CEO, describiéndola como un fracaso de supervisión por parte del consejo, que carece de un plan de sucesión claro. «Los accionistas no confían en que este consejo pueda elegir y apoyar al próximo CEO sin la participación de miembros con experiencia en productos», afirmó.
Acciones de Elliott Management
Esta misma semana, Elliott Management reveló una participación de $1 mil millones en Lululemon y se ha informado que el inversor activista ha estado colaborando con Jane Nielsen, exejecutiva de Ralph Lauren, para considerar un posible rol como CEO. Sin embargo, Wilson considera que los accionistas no confiarán en un CEO elegido por la actual junta, lo que motiva su intención de cambiar primero al consejo.
Historia de cambios en la dirección
Lululemon designó a su CFO, Meghan Frank, y al director comercial, Andre Maestrini, como co-CEOs interinos, mientras que Marti Morfitt asumió como presidente ejecutivo en diciembre pasado. Wilson, uno de los principales accionistas individuales con una participación del 4.27% en diciembre de 2025, ha abogado por una búsqueda urgente de un nuevo CEO que restablezca un enfoque centrado en los productos.
Un legado complicado
Este no es el primer intento de Wilson por modificar la estructura del consejo de Lululemon. Tras fundar la empresa en 1998, se retiró de las operaciones diarias en 2012 y renunció como presidente en 2013 tras una crisis por un retiro de productos. También dejó su puesto como director en 2015 tras desacuerdos sobre la estrategia. Sin embargo, un conflicto fue evitado cuando acordó vender aproximadamente la mitad de su participación del 27% a la firma de capital privado Advent International por $845 millones, a cambio de dos posiciones adicionales en el consejo.
La situación actual de Lululemon plantea interrogantes sobre el futuro de la marca en un mercado altamente competitivo. Con estos movimientos estratégicos, Wilson busca no solo recuperar la confianza de los accionistas, sino también reposicionar a la empresa para enfrentar los desafíos venideros.



