GSK, la farmacéutica británica, ha anunciado la adquisición de RAPT Therapeutics por 2.2 mil millones de dólares, con el objetivo de incorporar a su cartera de respiratorio e inmunología el medicamento experimental para alergias alimentarias, ozureprubart. Este movimiento marca la primera gran compra bajo la dirección del nuevo CEO, Luke Miels, mientras la empresa enfrenta aranceles en EE. UU. y busca nuevas terapias para contrarrestar la disminución de ingresos por la pérdida de patentes de algunos de sus medicamentos más vendidos.
Detalles de la adquisición
La oferta de GSK contempla un pago de 58 dólares por acción de RAPT, que incluye una inversión inicial de 1.9 mil millones de dólares. Esta transacción le otorga a GSK los derechos globales sobre el programa ozureprubart, exceptuando China continental, Macao, Taiwán y Hong Kong.
Reacciones del mercado
Tras el anuncio, las acciones de GSK experimentaron una caída cercana al 1%, cotizando a 1,802.5 peniques por acción. Inversores y analistas confían en que Miels liderará a GSK hacia su meta de ingresos anuales superiores a 40 mil millones de libras (54 mil millones de dólares) para 2031.
Innovaciones en tratamientos
Ozureprubart representa un avance significativo en la terapia contra las reacciones alérgicas, ya que está diseñado para reducir la inflamación causada por estas respuestas del sistema inmunológico. La terapia actúa sobre un anticuerpo específico responsable de dicha reacción, lo que podría ofrecer un tratamiento con una frecuencia de dosis menor en comparación con los tratamientos actuales. Tony Wood, director científico de GSK, comentó que esta adquisición es coherente con su estrategia de buscar activos que traten necesidades médicas no satisfechas.
Movimientos adicionales en el sector
Este anuncio coincide con otro desarrollo en el que la compañía japonesa Shionogi & Co aumentará su participación en ViiV Healthcare, que es mayoritariamente propiedad de GSK. Este cambio ocurre tras la salida de Pfizer de la empresa, que fue establecida en 2009. A pesar de esto, GSK mantendrá su participación mayoritaria del 78.3% en ViiV, que está enfocado en el desarrollo de tratamientos de VIH de larga duración y recibirá un dividendo especial de 250 millones de dólares al cancelar acciones de Pfizer.
Con esta adquisición, GSK busca fortalecer su portafolio de medicamentos y posicionarse mejor en el mercado farmacéutico global, mientras enfrenta desafíos y busca oportunidades en un entorno competitivo.



