La mayor franquicia de IKEA ha anunciado una adquisición de tierras forestales en Letonia y Estonia por un valor de €720 millones (aproximadamente $840 millones). Esta compra representa un paso importante hacia la obtención de materias primas sostenibles para la fabricación de muebles, asegurando así una gestión adecuada de los recursos forestales.
Detalles de la adquisición
Ingka Investments, la rama inversora del grupo Ingka, adquirirá alrededor de 153,000 hectáreas (380,000 acres) de terrenos de la asociación de propietarios de bosques de Suecia, Sodra. Casi el 90% de estas tierras están cubiertas de bosques. Esta transacción se alinea con la estrategia a largo plazo de la empresa de invertir de manera sostenible y fortalecer las cadenas de valor locales.
Visión a largo plazo en la gestión forestal
Según el director general Peter van der Poel, la empresa tiene como objetivo adoptar « una visión generacional » tanto en la gestión de los bosques como en el suministro de materiales renovables para IKEA. La intención es colaborar con aserraderos y fabricantes de paneles en los países bálticos para procesar la madera localmente.
El impacto del grupo Ingka
El grupo Ingka opera IKEA en 31 mercados y representa el 87% de las ventas minoristas globales de la marca. Actualmente, ya gestiona 331,000 hectáreas de tierras forestales en siete países. Al ser propiedad de una fundación benéfica, reinvierte las ganancias en el negocio y en proyectos de sostenibilidad, en lugar de distribuir dividendos.
Inversiones recientes
- La adquisición eleva las inversiones recientes de Ingka a más de €1,000 millones.
- Recientemente, la empresa también compró la plataforma de logística de inteligencia artificial Locus.
- Además, adquirió un destacado inmueble comercial y de oficinas en Manhattan para una nueva tienda IKEA.
- Por último, adquirió una participación minoritaria en Vanguard Renewables, que convierte desechos alimentarios en gas natural renovable.
Reacciones y futuro
Lotta Lyra, CEO de Sodra, destacó que la venta permitirá a la cooperativa concentrarse en aumentar el valor de los bosques suecos de sus miembros. La transacción aún está sujeta a aprobaciones regulatorias, lo que añade un elemento de expectativa al desarrollo del acuerdo.
Con esta adquisición, Ingka no solo asegura un suministro sostenible de recursos, sino que también reafirma su compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental, temas que son cada vez más relevantes en la industria del mueble. ¿Cómo afectará esto al futuro de la producción de IKEA y su impacto en el medio ambiente?



