Intel ha anunciado importantes cambios en su equipo ejecutivo, destacando la salida de Michelle Johnston Holthaus, quien ocupaba el cargo de directora de productos. Esta decisión se produce en un momento crítico para la empresa, bajo la dirección del CEO Lip-Bu Tan, que busca revitalizar al fabricante de chips estadounidense.
Cambios en la alta dirección
Michelle Holthaus, con más de 30 años en Intel, ha desempeñado roles de liderazgo significativos, incluyendo el de CEO interina tras la salida de Pat Gelsinger el año pasado. A pesar de su partida, continuará como asesora estratégica en los próximos meses.
Reestructuración organizativa
Según informes previos, Tan tiene la intención de simplificar la estructura de liderazgo de Intel, haciendo que los grupos más importantes de chips reporten directamente a él, al tiempo que se reducen los puestos de trabajo para optimizar las operaciones.
Nuevo liderazgo en el grupo de centros de datos
Intel también ha nombrado a Kevork Kechichian como vicepresidente ejecutivo y gerente general del grupo de centros de datos. Kechichian, un veterano de la industria, se une a Intel tras su paso por Arm, donde se desempeñó como vicepresidente ejecutivo de ingeniería, y también ha trabajado en NXP Semiconductors y Qualcomm.
Creación de un nuevo grupo de ingeniería
Entre otros cambios, se ha establecido un nuevo grupo central de ingeniería liderado por Srinivasan Iyengar, quien asumirá la responsabilidad de crear un negocio de silicio personalizado para atender a una variedad de clientes externos. Además, Naga Chandrasekaran, vicepresidente ejecutivo y director de tecnología y operaciones de Intel Foundry, ampliará su rol para incluir los Servicios de Fundición. Jim Johnson también ha sido nombrado gerente general del grupo de computación para clientes.
Un futuro incierto
Estos anuncios se producen en un contexto de incertidumbre para Intel, especialmente tras la declaración del expresidente Donald Trump, quien mencionó que su administración consideraría adquirir una participación del 10% en la compañía. También ha instado a Tan a dimitir debido a supuestas situaciones de conflicto de interés.
Con estos cambios estratégicos, Intel se enfrenta a un desafío crucial para recuperar su posición en el competitivo mercado de semiconductores. La reestructuración busca no solo mejorar la eficiencia interna, sino también fortalecer la capacidad de la empresa para innovar y servir a sus clientes.



