El martes, Walt Disney anunció el nombramiento de Josh D’Amaro como nuevo CEO, marcando el fin de años de incertidumbre sobre la sucesión y posicionando a un veterano de la compañía al frente en un momento de transformación en la industria mediática, afectada por la inteligencia artificial y la consolidación.
Transición en la cúpula de Disney
D’Amaro, de 54 años, asumirá el cargo el 18 de marzo durante la reunión anual de inversionistas, sucediendo a Bob Iger, de 74 años. Iger, reconocido por redefinir Disney a través de acuerdos estratégicos con Pixar, Marvel y 21st Century Fox, permanecerá como asesor senior y miembro de la junta hasta su retiro el 31 de diciembre.
Nuevos roles en la directiva
Además, Dana Walden, co-presidenta de entretenimiento, ha sido nombrada como directora de contenido y presidenta. Walden, que ha estado en la lista de candidatas para la posición de CEO junto a otros altos ejecutivos, es conocida por su habilidad creativa y sus exitosas relaciones con talentos.
Desafíos de la sucesión
La sucesión ha sido un punto débil para Disney, ya que el retiro de Iger fue pospuesto varias veces y su regreso en 2022 se dio tras la salida de Bob Chapek, quien no pudo manejar adecuadamente la crisis provocada por la pandemia.
Para evitar futuros tropiezos, en 2024 se designó a James Gorman, veterano de Morgan Stanley, como presidente, encargado de supervisar la búsqueda del nuevo CEO. Gorman destacó la visión de D’Amaro para el futuro de la empresa.
Éxitos y retos en la división de parques
D’Amaro, quien ha pasado casi tres décadas en Disney, lidera actualmente la unidad de experiencias, que incluye parques temáticos y cruceros, generando un récord de ganancias operativas de casi 10 mil millones de dólares el año pasado.
Sin embargo, el descenso de visitantes internacionales a EE.UU. podría afectar el negocio de parques. Las acciones de Disney cayeron más del 7% tras la advertencia de este desafío, a pesar de que los resultados generales superaron expectativas.
Competencia y presiones externas
A medida que la industria del entretenimiento se enfrenta a la amenaza de la inteligencia artificial, D’Amaro deberá adaptarse a un sector en constante cambio. La expiración de importantes contratos de gremios para escritores y actores en mayo y junio podría desencadenar negociaciones laborales complicadas.
Disney se encuentra bajo un intenso escrutinio tras su reciente acuerdo con OpenAI para utilizar personajes de sus franquicias en el generador de videos Sora. Esta decisión, junto con la inversión de 1,000 millones de dólares en la startup, ha generado controversia.
El legado de Chapek también pesa, ya que su gestión marcó un periodo difícil con relaciones tensas y disputas notorias, como la que involucró a Scarlett Johansson y « Black Widow ».
Perspectivas salariales y futuras responsabilidades
D’Amaro recibirá un salario base anual de 2.5 millones de dólares, junto con un premio por incentivos a largo plazo valorado en 26.3 millones por ejercicio fiscal.
Conclusión
El futuro de Disney bajo la dirección de D’Amaro será un camino lleno de retos significativos. Su capacidad para generar contenido de calidad y adaptarse a las dinámicas del mercado determinará el éxito de la empresa en un entorno cada vez más competitivo.



