El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, afirmó que la inflación se dirige hacia el objetivo del banco, pero advirtió sobre las incertidumbres globales que podrían desincentivar a las empresas a aumentar los salarios. Esto le deja la puerta abierta para decidir sobre un posible aumento de tasas de interés en octubre.
Perspectivas económicas y decisiones de tasas
Ueda reafirmó el compromiso del banco central de elevar las tasas de interés, actualmente bajas, si la economía y los precios se alinean con las previsiones. Sin embargo, mencionó diversas incertidumbres que rodean el panorama económico de Japón, como señales de debilidad en el mercado laboral estadounidense y el impacto esperado de los aranceles estadounidenses sobre las ganancias corporativas en Japón.
Comentarios en Osaka
En un discurso dirigido a líderes empresariales en Osaka, Ueda destacó que, « si la incertidumbre sobre las economías extranjeras y las políticas comerciales se mantiene alta, las empresas podrían centrarse más en recortar costos, lo que podría debilitar sus esfuerzos por trasladar aumentos de precios a los salarios ». Además, subrayó que « el futuro de la economía estadounidense y la política monetaria podría afectar significativamente a Japón ».
Reacción del mercado y proyecciones
Tras las declaraciones de Ueda, el yen japonés se debilitó un 0,2%, cotizándose a 147,60 por dólar estadounidense. Algunos analistas interpretaron sus palabras como un indicio de que un aumento en octubre es menos probable. Según Shotaro Mori, economista senior en SBI Shinsei Bank, « no hubo un cambio claro en la comunicación del BOJ que sugiriera que se estaba preparando para un aumento de tasas en octubre ».
Impacto de los aranceles en la economía japonesa
La situación se complica aún más tras el cierre del gobierno estadounidense, que puede retrasar la publicación de datos económicos clave, influenciando las decisiones del BOJ. Ueda observó que, hasta ahora, la economía japonesa ha manejado los efectos de los aranceles estadounidenses, gracias a las reservas acumuladas por las empresas en años anteriores.
Inflación subyacente y comportamiento empresarial
El gobernador también señaló que la inflación subyacente, que excluye factores puntuales, se acelerará hacia el objetivo del BOJ. Esto contrasta con la anterior referencia sobre una posible desaceleración debido a la creciente presión de los costos de alimentos. Dijo: « Con la intensificación de la escasez de mano de obra y el aumento de las expectativas de inflación a medio y largo plazo, la inflación subyacente probablemente se acelere junto con la inflación real ».
Expectativas de aumento de tasas
El BOJ ha justificado su enfoque cauteloso en el aumento de tasas, señalando que la inflación subyacente, impulsada por la demanda interna, sigue sin alcanzar el objetivo del 2%. Según Ueda, « dependiendo del comportamiento de las empresas en cuanto a salarios y precios, es posible que los aumentos de precios persistan más tiempo del esperado ». Sin embargo, también advirtió que el aumento prolongado de los precios de los alimentos podría perjudicar el consumo y reducir la inflación.
Conclusión
El Banco de Japón ha puesto fin a un extenso programa de estímulo y, tras elevar las tasas al 0,5% en enero, observa con cautela el camino hacia el cumplimiento de su objetivo de inflación del 2%. A pesar de que la inflación del consumidor ha superado este umbral durante más de tres años, Ueda enfatiza la necesidad de proceder con precaución para asegurar que los aumentos de precios se sustenten en ganancias salariales y en una demanda interna robusta.



