En el vasto universo de los pagos digitales, se está desatando una guerra entre los gigantes establecidos y nuevos competidores. Las empresas de tecnología y las startups de criptomonedas están irrumpiendo en un terreno históricamente dominado por Visa y Mastercard, impulsadas por la aparición de una nueva forma de moneda: las stablecoins. Estas ofrecen a los comerciantes una propuesta atractiva: tarifas más bajas, liquidaciones más rápidas y la posibilidad de eludir a los grandes actores tradicionales.
El desafío de las stablecoins
Las stablecoins, que generalmente están vinculadas al dólar, permiten a los consumidores realizar pagos directamente a los comerciantes desde sus billeteras de criptomonedas, sin necesidad de pasar por un banco o una red de tarjetas. En el último año, las empresas estadounidenses asumieron un costo estimado de 187 mil millones de dólares en tarifas por transacciones, la mayoría a través de los sistemas de Visa y Mastercard. Las stablecoins prometen reducir o incluso eliminar este costo.
La respuesta de Visa y Mastercard
Christian Catalini, fundador del MIT Cryptoeconomics Lab, señala que es evidente que este espacio podría convertirse en una amenaza para los proveedores de finanzas tradicionales. Sin embargo, Visa y Mastercard no se están quedando de brazos cruzados. Las redes de tarjetas están buscando colaborar con diversas stablecoins para mantener su papel central en el ecosistema de pagos.
Una nueva estrategia de mercado
Ante esta presión, Visa y Mastercard están redefiniendo su imagen. Ya no son solo recaudadores de peajes, sino que se presentan como la columna vertebral de todas las transacciones digitales, incluidas aquellas diseñadas originalmente para eludirlas. Con la inminente firma de una legislación que establecerá una supervisión federal formal de los emisores de stablecoins, estas compañías están resaltando mejoras en sus esfuerzos en áreas como la liquidación de stablecoins y las tarjetas vinculadas a criptomonedas. También han puesto de manifiesto iniciativas en pagos transfronterizos, uno de los usos más comunes de las stablecoins.
El futuro de las stablecoins
El mercado de stablecoins ha alcanzado un valor de 253 mil millones de dólares y se proyecta que podría llegar a 2 billones en los próximos años, según el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Este crecimiento plantea un escenario intrigante en el que los actores tradicionales deben adaptarse frente a las innovaciones disruptivas.
La convergencia de stablecoins y las redes de pago tradicionales redefine las dinámicas del sector financiero. La pregunta permanece: ¿lograrán Visa y Mastercard adaptarse a esta nueva era sin perder su posición dominante?



