Marks and Spencer, el conocido minorista británico de ropa y alimentos, anunció el miércoles que un ciberataque que ha afectado sus servicios en línea se prolongará hasta julio y costará a la empresa aproximadamente 300 millones de libras esterlinas (404 millones de dólares).
Consecuencias del ciberataque
La semana pasada, la empresa reveló que datos personales de algunos de sus clientes habían sido robados durante este ataque, lo que ha obstaculizado sus operaciones en línea durante varias semanas. Según un comunicado, los segmentos de Moda, Hogar y Belleza han visto una disminución significativa en las ventas en línea y en las ganancias comerciales, aunque las tiendas físicas han mostrado fortaleza.
Proyecciones y pérdidas económicas
« Prevemos que la interrupción en línea continuará a lo largo de junio y en julio mientras reiniciamos y aumentamos nuestras operaciones », comentó Marks. La compañía estima que el impacto en las ganancias operativas anuales será de alrededor de 300 millones de libras, cifra que podría reducirse mediante la gestión de costos, seguros y otras acciones comerciales.
Resultados financieros y acciones tras el ataque
En la misma jornada, Marks reportó una ganancia operativa de 985 millones de libras antes de ajustes para su año fiscal que finalizó en marzo. Sin embargo, tras este anuncio, sus acciones cayeron un 2.5% al inicio de la jornada bursátil en Londres. Desde la celebración de Pascua, las operaciones del grupo se han visto afectadas por un ataque de ransomware que obligó a suspender las ventas en línea, así como los pagos sin contacto en las tiendas y las operaciones de contratación.
Datos robados y notificación a autoridades
La información comprometida podría incluir nombres, fechas de nacimiento, direcciones y números telefónicos, aunque la empresa aseguró que no se han filtrado detalles de pago utilizables ni contraseñas de cuentas. Marks and Spencer notificó el incidente a las autoridades gubernamentales y a la policía.
Aumento de ciberataques en el sector retail
Este ciberataque forma parte de una serie de incidentes que han afectado a varios minoristas británicos en las últimas semanas, incluyendo a la lujosa tienda por departamentos Harrods y la cadena de alimentos Co-op.
La situación resalta la creciente vulnerabilidad del sector retail ante las amenazas cibernéticas y la necesidad de reforzar la ciberseguridad para proteger tanto a las empresas como a sus clientes.



