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La fábrica en China que está paralizando la producción de chips para automóviles: ¿estás preparado para la crisis?

La fábrica en China que está paralizando la producción de chips para automóviles: ¿estás preparado para la crisis?

La fábrica de Nexperia, ubicada en un terreno descuidado del sur industrial de China, se ha convertido en un punto crítico para el suministro de chips automotrices a nivel mundial. Este escenario ha desestabilizado un sector que, hace unos años, prometió no volver a caer en interrupciones de la cadena de suministro.

Una crisis imprevista

Después de que la pandemia de COVID-19 afectara la producción de semiconductores en 2020 y un incendio en una planta japonesa agravara la escasez un año después, los fabricantes de automóviles se comprometieron a fortalecer sus líneas de suministro. Sin embargo, la crisis que envuelve a la planta de Nexperia ha revelado una vulnerabilidad: la industria no anticipó que los chips de bajo costo se convertirían en una herramienta de presión de China contra Occidente.

Intervención del gobierno holandés

El gobierno de los Países Bajos tomó control de Nexperia a finales de septiembre, preocupándose por la transferencia de tecnología a su propietario chino, Wingtech. En respuesta, Beijing suspendió las exportaciones de chips terminados producidos en la planta del Delta del río Perla.

Un suministro crítico para la industria automotriz

Desde su planta en Dongguan, Nexperia envía semiconductores utilizados en componentes como frenos y ventanas eléctricas. A pesar de que estos chips tienen un precio de apenas unos centavos, la escasez obligó a Nissan y Honda a reducir su producción, y a Bosch a disminuir las horas de trabajo en sus fábricas. Entrevistas con ejecutivos de la industria revelan cómo las prácticas de inventario justo a tiempo y la falta de diversificación en la cadena de suministro dejaron a los fabricantes de automóviles vulnerables ante este tipo de crisis.

El poder de China en la industria global

La situación actual muestra que la dominación de China se extiende más allá de la tecnología avanzada y los materiales raros, afectando componentes críticos y cotidianos. Según Li Xing, profesor de relaciones internacionales, « los Países Bajos pensaron que habían tomado el control de Nexperia, pero solo se apropiaron de un edificio de oficinas ».

Lecciones no aprendidas

A pesar de las advertencias del pasado, muchos fabricantes no han implementado cambios significativos. Julie Boote, analista automotriz, señala que se esperaba que los fabricantes tuvieran varios meses de inventario de chips. La crisis actual ha puesto de manifiesto que la capacidad de adaptación de la industria automotriz sigue siendo limitada.

El costo de la resiliencia

La integración de chips en los vehículos presenta otro obstáculo, ya que los semiconductores de Nexperia son esenciales en módulos de potencia y se sueldan directamente a los componentes. Esto dificulta la sustitución rápida por otros chips. Hella, un proveedor alemán, está considerando alternativas, pero el proceso de prueba y aprobación puede extenderse durante un año.

Un futuro incierto

La crisis de chips ha forzado a los fabricantes a replantearse su estrategia. Algunos, como Toyota, ya han implementado planes de continuidad que incluyen el almacenamiento de inventarios. Mientras tanto, otros, como Nissan, siguen enfrentando desafíos significativos para recuperar su producción normal. La industria automotriz deberá repensar su enfoque ante un entorno geopolítico cada vez más complejo, donde las lecciones del pasado podrían ser cruciales para su futuro.

Miguel

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