Gazprom, la compañía estatal de gas de Rusia, ha llegado a un acuerdo para aumentar ligeramente sus suministros de gas a China a través de un oleoducto existente. Además, ha firmado un memorando para la construcción del ambicioso proyecto de gasoducto conocido como Power of Siberia 2.
Detalles del proyecto Power of Siberia 2
- El nuevo gasoducto transportará gas desde las vastas reservas de la península de Yamal, en Siberia occidental, hacia China, el mayor consumidor de energía del mundo y un mercado en crecimiento para el gas.
- El plan para este oleoducto fue propuesto hace años, pero ha cobrado mayor relevancia a medida que Moscú busca que Beijing reemplace a Europa como su principal cliente de gas.
- El gasoducto Power of Siberia existente se extiende por 3,000 km desde Siberia hasta la provincia de Heilongjiang, en el noreste de China.
- La nueva ruta atravesará Mongolia oriental antes de entrar en el norte de China.
- Gazprom inició un estudio de viabilidad para este proyecto en 2020, con el objetivo de comenzar las entregas de gas para 2030.
- El director de Gazprom, Alexei Miller, ha comentado que este será « el proyecto de gas más grande, ambicioso y capital-intensivo del mundo ».
- El oleoducto de 2,600 km tendrá la capacidad de transportar 50 mil millones de metros cúbicos de gas al año, una cantidad ligeramente inferior a la que transportaba el ahora inactivo Nord Stream 1, que conectaba a Rusia con Alemania a través del mar Báltico.
Perspectivas futuras
La colaboración entre Rusia y China en el sector energético se intensifica en un contexto global cambiante. Este proyecto no solo simboliza un fortalecimiento de los lazos entre ambas naciones, sino que también representa un paso significativo para Gazprom en la búsqueda de nuevos mercados. A medida que el planeta avanza hacia una transición energética, la capacidad de Rusia para diversificar sus exportaciones de gas será esencial para su economía.
Con la creciente demanda de gas en Asia, el desarrollo del Power of Siberia 2 podría establecer un nuevo estándar en las relaciones energéticas internacionales y reafirmar a Rusia como un actor clave en el suministro de energía global.



