Pratt & Whitney se encuentra en negociaciones con Airbus respecto al suministro de motores durante los próximos tres años. Esta conversación surge en momentos en que el fabricante busca aumentar la producción de su modelo A320neo, el más vendido. Rick Deurloo, presidente de motores comerciales de la subsidiaria RTX, afirmó que la actual configuración de la fábrica satisface la demanda de 63 aviones mensuales.
Planes para Incrementar la Producción
Deurloo mencionó que se requieren más diálogos para preparar industrialmente el aumento de producción a 75 aeronaves mensuales. Airbus tiene como objetivo alcanzar dicha cifra para el año 2027.
Mejoras en Tiempos de Reparación
Pratt & Whitney ha presentado avances significativos en los tiempos de reparación de motores. Deurloo indicó que ya se ha cumplido con el número acordado de motores entregados a Airbus para 2025. Este año, Airbus aspira a entregar 820 jets, lo que representa un aumento del 7% en comparación con 2024, tras un inicio débil debido a retrasos en la entrega de motores.
Desafíos en el Mercado de Motores
Las aerolíneas han expresado su descontento ante los prolongados tiempos de reparación, que han limitado la utilización de sus aviones en espera de espacios de mantenimiento. Esto ha llevado a un aumento en los precios de piezas y componentes, generando tensiones con los fabricantes de aviones debido a la desviación de partes de la producción nueva hacia el mercado de reparación.
Colaboración Continua con Airbus
Deurloo subrayó que Pratt & Whitney mantiene una comunicación constante con Airbus para equilibrar las diversas fuentes de demanda. Aunque evitó comentar sobre los precios, destacó que se han realizado inversiones significativas en nuevos equipos y producción.
Visión a Futuro
En cuanto a la próxima generación de aviones, Pratt & Whitney se compromete a mantener su arquitectura de turbofán con engranaje, así como la instalación tradicional que incluye un carenado para contener las aspas del ventilador. Esta estrategia contrasta con la de CFM, que está desarrollando un concepto de motor con ventilador abierto que promete mayores ahorros de combustible y reducción de emisiones.
Deurloo expresó que la próxima generación de aeronaves podría entrar en operación más cerca de 2040 que de 2035, un período considerado como la meta para los modelos futuros de fuselaje estrecho. Las decisiones sobre los motores que equiparán a los sucesores del A320neo y del 737 MAX tendrán un impacto significativo en la industria de la aviación en las próximas décadas.



