Puma ha decidido suspender su dividendo anual y pronostica una pérdida para el año 2026, mientras su CEO, Arthur Hoeld, intenta revitalizar la marca alemana de ropa deportiva, que ha visto cómo sus competidores le han ganado terreno. Hoeld expresó su entusiasmo por la inversión estratégica de Anta, la mayor marca de ropa deportiva de China, que adquirió el 29% de las acciones de Puma el mes pasado.
Perspectivas financieras complicadas
La compañía anticipa una pérdida operativa que oscilará entre 50 y 150 millones de euros (59 a 177 millones de dólares) en 2026. En 2025, Puma reportó una pérdida de 357.2 millones de euros, una cifra inferior a los 374.3 millones que esperaban los analistas.
Un nuevo socio estratégico
Según Hoeld, la colaboración con Anta permitirá acelerar el impulso de la marca Puma hacia el éxito comercial. Sin embargo, advirtió que las ventas en China podrían verse afectadas a corto plazo, dado que Anta prefiere un modelo de venta directa al consumidor, a diferencia del enfoque de Puma, que se basa en las ventas a través de minoristas.
Desempeño en el mercado chino
Actualmente, la región de Gran China representa solo el 7% de las ventas de Puma, una proporción que Anta planea aumentar tras la finalización de la compra de acciones. Hoeld, quien fue director de ventas en Adidas antes de asumir el liderazgo de Puma en julio, indicó que los ingresos seguirán en declive aunque a un ritmo más moderado, en un rango de baja a media cifra porcentual.
Reducción de deuda y gestión de inventarios
Las ventas de Puma cayeron un 8.1% en términos ajustados por moneda, alcanzando los 7.3 mil millones de euros en 2025. Al final de ese año, la deuda neta ascendía a 1.064 mil millones de euros (1.26 mil millones de dólares), frente a los 119.8 millones de euros del año anterior. Markus Neubrand, CFO de la empresa, subrayó la importancia de reducir la deuda, que se ha convertido en una prioridad para los próximos años.
Puma también está acelerando la liquidación de inventario no vendido, comprando de vuelta productos excedentes de minoristas para venderlos a través de sus propias tiendas. A pesar de que las acciones de la compañía han caído un 73% en los últimos cinco años, experimentaron un aumento del 4% el jueves.
El panorama de Puma es desafiante, pero con un nuevo enfoque y alianzas estratégicas, la marca espera encontrar el camino hacia la recuperación y el crecimiento sostenido.



