El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se implementará un arancel cercano al 100% sobre los chips semiconductores importados de países que no produzcan en América o que no tengan planes de hacerlo. Durante una conferencia de prensa en la Oficina Oval, Trump precisó que esta nueva tarifa afectará « todos los chips y semiconductores que ingresen a Estados Unidos », aunque no se aplicará a las empresas comprometidas a fabricar en el país o que estén en proceso de hacerlo.
Condiciones y advertencias sobre el nuevo arancel
Trump advirtió que si una empresa afirmaba que construiría instalaciones y no lo hacía, se revisaría la situación y se les cobraría posteriormente. « Esto es una garantía », aseguró. Sin embargo, sus comentarios no constituyen un anuncio formal y carecen de detalles específicos sobre la implementación de estos aranceles.
Impacto en la industria de semiconductores
Aún no está claro cuántos chips se verán afectados o de qué países provendrán. Por ejemplo, Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), que fabrica chips para muchas empresas estadounidenses, ya cuenta con fábricas en el país, lo que sugiere que grandes clientes como Nvidia no enfrentarán costos adicionales por aranceles.
Inversiones en producción nacional
El gigante de los chips, Nvidia, ha afirmado que planea invertir miles de millones de dólares en la producción de chips y electrónicos fabricados en EE. UU. Un portavoz de la compañía declinó hacer comentarios sobre las implicaciones de estos aranceles. Según Brian Jacobsen, economista jefe de Annex Wealth Management, las grandes empresas con recursos suficientes para construir en América son las que más se beneficiarán. « Se trata de la supervivencia de los más grandes », apuntó.
Subvenciones y producción de chips en EE. UU.
En 2022, el Congreso lanzó un programa de subsidios de 52.7 mil millones de dólares para la fabricación y la investigación en semiconductores. El Departamento de Comercio, bajo la administración de Joe Biden, logró convencer a cinco de las principales empresas de semiconductores para que establecieran fábricas en el país. Según datos oficiales, Estados Unidos produjo aproximadamente el 12% de los chips semiconductores a nivel mundial el año pasado, una disminución significativa desde el 40% en 1990.
Posibles objetivos del arancel
Es probable que estos aranceles se dirijan principalmente a China, con quien Washington aún negocia un acuerdo comercial. Martin Chorzempa, investigador del Peterson Institute for International Economics, indicó que muchas inversiones serias en producción de chips en EE. UU. podrían quedar exentas. Por otro lado, los chips fabricados por empresas chinas como SMIC o Huawei no serían beneficiados por estas excepciones, dado que la mayoría de ellos se utilizan en dispositivos ensamblados en China.
Acuerdos comerciales con otras naciones
Los países productores de chips, como Corea del Sur y Japón, así como la Unión Europea, han negociado acuerdos comerciales con Estados Unidos que podrían darles ventajas. La Unión Europea, por ejemplo, ha acordado una tarifa única del 15% para una gran parte de sus exportaciones, incluyendo coches, chips y productos farmacéuticos. Corea del Sur y Japón también han asegurado que no enfrentarán tarifas más altas que las de otros países en relación a sus chips, sugiriendo un arancel del 15%.
En conclusión, la anunciada implementación de aranceles sobre los semiconductores importados plantea un panorama complejo para la industria tecnológica en Estados Unidos. Mientras algunas empresas se adaptan, otras enfrentan nuevos desafíos en un mercado cada vez más competitivo y regulado.



