Los agricultores y ganaderos alicantinos que se habían desplazado a Madrid suspendieron el miércoles la manifestación con tractorada convocada para reclamar medidas urgentes para el campo. La decisión se adoptó después del accidente ferroviario ocurrido en Toledo, según informó Onda Cero.
La expedición procedente de la provincia de Alicante estaba formada por cientos de productores trasladados en autobuses organizados por la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), además de personas que viajaron en vehículos particulares. Su objetivo era participar en una protesta estatal ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Los convocantes interrumpieron la movilización cuando las columnas de tractores se aproximaban a la madrileña plaza de Colón. En ese punto, los participantes mantuvieron cinco minutos de silencio como muestra de solidaridad con las víctimas del choque de convoyes AVE e Iryo. Después, las organizaciones agrarias decidieron no continuar hasta el Ministerio para entregar sus reivindicaciones.
Una protesta aplazada
Ramón Espinosa, secretario técnico de Asaja Alicante, explicó desde Madrid los motivos de la suspensión. Las organizaciones convocantes —ASAJA, COAG y Unión de Uniones— optaron por poner fin al acto y aplazar la entrega de sus demandas ante la gravedad del siniestro.
La movilización pretendía reclamar actuaciones para mejorar la rentabilidad de las explotaciones y garantizar el futuro de la actividad agraria. Entre las demandas planteadas figuraban:
- medidas urgentes para afrontar la situación económica de agricultores y ganaderos;
- respuestas que permitan sostener la rentabilidad de las explotaciones;
- la defensa del futuro del sector productor de alimentos.
La expedición alicantina se sumó así a una protesta que finalmente no pudo completar su recorrido en Madrid. Las organizaciones agrarias mantienen sus reivindicaciones, aunque el acto previsto para el miércoles quedó cancelado tras el accidente ferroviario.