La Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) ha incorporado el nombre de Emilio Cano Cerdán a dos espacios de su campus ilicitano. La institución ha dedicado al empresario la Sala de Juntas del Consejo Social y una de las palmeras del recinto universitario, en un homenaje celebrado este martes, según informó la universidad.
Cano, fallecido el pasado diciembre a los 85 años, fue el primer presidente del Consejo Social de la UMH. Ocupó este puesto durante una década, entre 1997 y 2007, una etapa que coincidió con los primeros años de desarrollo y consolidación de la universidad.
Un vínculo entre la universidad y la sociedad ilicitana
El acto incluyó el descubrimiento de una placa conmemorativa en la sala que llevará su nombre. En el homenaje participaron el rector de la UMH, Juan José Ruiz; el actual presidente del Consejo Social, Joaquín Pérez; la viuda de Emilio Cano, Enriqueta Fenoll, y el alcalde de Elche, Pablo Ruz.
La universidad atribuye a su antiguo presidente un papel relevante en el fortalecimiento de las relaciones entre la institución académica, las empresas y la sociedad de Elche. Su trayectoria al frente del Consejo Social se desarrolló durante una fase en la que la UMH asentó su proyecto universitario.
- Sala de Juntas del Consejo Social: llevará el nombre de Emilio Cano Cerdán.
- Campus de Elche: una de sus palmeras también estará dedicada al empresario.
- Presidencia del Consejo Social: ejerció el cargo entre 1997 y 2007.
Empresario del calzado y concejal de Turismo
Nacido en Elche en 1940, Cano desarrolló buena parte de su actividad profesional en el sector del calzado, especialmente en el ámbito de la exportación. Ese trabajo le llevó a viajar y operar en distintos países. También participó en la vida política municipal: fue concejal de Turismo por el Centro Democrático y Social entre 1987 y 1989.
Su relación con la UMH ya había sido reconocida en vida. Además de su labor durante los primeros años de la universidad, Cano recibió en 2013 el premio Relevancia Social. Fuera de sus responsabilidades empresariales e institucionales, mantuvo una destacada afición por el coleccionismo y reunió una de las colecciones de máquinas de coser antiguas más importantes del mundo.