El Ministerio de Finanzas de Japón desembolsó 8,45 billones de yenes el 4 de agosto de 2026, la mayor intervención cambiaria de una sola sesión que se conoce, seguida de otros 5,3 billones al día siguiente, según informa FX Street. El resultado fue devolver el par USD/JPY desde los mínimos cercanos a 164,00 (un extremo de cuatro décadas) hasta el entorno de 157,50, recuperando aproximadamente once semanas de depreciación acumulada del yen.
Una intervención coordinada con el Tesoro de EE.UU.
Por primera vez desde 2011, el Tesoro de Estados Unidos se sumó a la operación comprando yenes. La particularidad técnica es relevante: la compra se financió mediante la venta de euros, no de dólares. Esa decisión responde a una lógica concreta: vender bonos del Tesoro estadounidense para obtener dólares con los que comprar yenes habría empujado al alza los rendimientos de la deuda pública norteamericana, algo que ninguna de las dos administraciones quiere en este momento.
Japón posee aproximadamente 1,1 billones de dólares en deuda pública estadounidense, el mayor bloque extranjero existente. Para evitar tener que vender esos bonos, Tokio ha anunciado su intención de utilizar la facilidad repo FIMA (Foreign and International Monetary Authorities), un mecanismo que permite a bancos centrales extranjeros obtener dólares dejando como garantía sus bonos del Tesoro, con un límite de 60.000 millones de dólares por institución. El Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha pedido públicamente que ese límite se eleve y se ha comprometido a repetir la operación conjunta si fuera necesario. Puede leer más sobre el papel de Bessent en la estrategia cambiaria en el análisis Scott Bessent impulsa el yen: qué busca el Tesoro de EE.UU.
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El problema estructural: el diferencial de tipos sigue siendo la máquina que hunde el yen
La intervención compra tiempo, no resuelve el fondo. La Reserva Federal mantiene su tipo de referencia en el rango del 3,50%-3,75%, con tres miembros de su comité disintiendo a favor de una subida adicional y sin ningún recorte descontado para ninguna reunión de 2026. El Banco de Japón, por su parte, se sitúa en el 1,00% tras la votación de siete a uno de junio, que llevó la tasa de política monetaria a un máximo de 31 años.

| Banco central | Tipo oficial | Próximo movimiento esperado |
|---|---|---|
| Reserva Federal (Fed) | 3,50%-3,75% | Sin recortes previstos en 2026 |
| Banco de Japón (BoJ) | 1,00% | Posible subida en septiembre 2026 |
Esa diferencia de más de 250 puntos básicos es la que presiona estructuralmente al yen a la baja. Una operación cambiaria no modifica el diferencial: solo traslada el nivel defendido. El mercado ha fijado la atención en las actas del Banco de Japón de junio, publicadas el miércoles, que muestran a varios miembros esperando un impulso significativo a la inflación en la segunda mitad del ejercicio fiscal, dos voces que abogan por avanzar más rápido hacia una postura neutral y un consejero que advierte de que la presión de precios persistirá con independencia de lo que ocurra en Oriente Medio. El mercado interpreta que septiembre está vivo para una nueva subida de tipos japonesa.
Qué vigilar ahora: datos de empleo en EE.UU. y niveles técnicos clave
El informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos (viernes, 12:30 GMT) llega con un consenso de 80.000 empleos, tras los 57.000 del mes anterior. Las nóminas privadas ADP ya decepcionaron el miércoles con 44.000 frente a los 70.000 esperados, y el índice de empleo del sector servicios cayó a 47,4, en zona de contracción. Un segundo dato débil estrecharía el diferencial de tipos sin que Tokio tenga que gastar ni un yen adicional. Un dato sólido, en cambio, reconstruiría ese diferencial y volvería a poner al Ministerio de Finanzas en posición compradora.
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En términos técnicos, el par USD/JPY cotiza pegado a la media móvil exponencial (EMA) de 200 días, justo por encima de 157,00, que actúa como pivote. Los niveles que el mercado sigue de cerca son los siguientes:
- Resistencia inmediata: 158,00, con 158,50 por encima y la EMA de 50 días (en descenso) cerca de 161,00
- Soporte: EMA de 200 días en torno a 157,00, luego 156,00 y el mínimo del pico de intervención cerca de 155,00
- Invalidación alcista del sesgo bajista: cierre diario por encima de 160,00, que señalaría que el mercado considera el respaldo oficial como insuficiente
El sesgo técnico es bajista. El Índice de Fuerza Relativa Estocástico diario ronda 63 y se aplana, lo que indica que ninguno de los dos lados ha tomado el control en este nivel. Los repuntes hacia 158,50 se consideran oportunidades de venta mientras la EMA de 50 días continúe descendiendo por encima. El contexto cambiario global puede seguirse también en el análisis del cierre de mercados del 3 de agosto de 2026, donde la jornada quedó marcada por movimientos bruscos en varias divisas y materias primas.
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