Durante el verano de 2026, Kutxabank presentó varias solicitudes de registro de la marca Kbank ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) y ante la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO). Ese movimiento registral es, hasta ahora, el único indicio documental verificable de que la caja vasca trabaja en un banco digital independiente con el que pretendería competir con los neobancos europeos, según adelantó El Español-Invertia y recogió después Economía Digital. Kutxabank ha declinado comentar la información.
Qué se sabe de Kbank y qué sigue sin confirmarse
Según las fuentes citadas por Invertia, el proyecto contempla el lanzamiento de una entidad digital completa en 2028. La oferta prevista incluiría cuentas corrientes y depósitos, hipotecas, préstamos personales, tarjetas, seguros, productos de inversión (incluidos ETF y criptomonedas) y el servicio de pagos inmediatos Bizum.
Los preparativos irían más allá del registro de marca. El medio apunta a que Kutxabank habría iniciado entrevistas con candidatos para formar la plantilla y habría realizado al menos un fichaje: Iker de los Ríos, procedente de la startup de gestión financiera Fintonic. La dirección del proyecto se concentraría en Bilbao, mientras que los departamentos operativos se situarían mayoritariamente en Madrid.
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Lo que no está confirmado es igualmente relevante: no se conoce la inversión prevista, el número de empleados, los objetivos de captación ni la estructura societaria definitiva. Tampoco existe ningún comunicado oficial de Kutxabank que ratifique la fecha de 2028.
El modelo jurídico: licencia propia, matriz o adquisición
Una de las decisiones más relevantes pendientes es la configuración legal del nuevo banco. Según las mismas fuentes, Kutxabank estudia tres vías:
- Solicitar una nueva licencia bancaria propia (opción preferida por la dirección, según Invertia).
- Operar bajo la autorización de la matriz Kutxabank, como hace imagin con CaixaBank.
- Adquirir una licencia bancaria ya existente en el mercado.
La primera opción seguiría el modelo de Openbank, la filial digital de Banco Santander, que opera con licencia propia y compite directamente en el segmento de banca digital con productos diferenciados. Una licencia independiente permitiría a Kbank presentarse ante el cliente como una entidad separada, con su propia imagen de marca y, potencialmente, condiciones distintas a las de la red tradicional de Kutxabank.
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La lógica estratégica: crecer fuera de Euskadi sin abrir sucursales
Kutxabank tiene una posición sólida en Euskadi y, desde la integración de Cajasur, también en Andalucía. Sin embargo, su presencia física en el resto de España es limitada. Un banco digital diferenciado le permitiría captar clientes en mercados donde el coste de abrir nuevas oficinas haría inviable la expansión tradicional.
El proyecto encaja con el plan estratégico Benetan 2025-2027, que contempla una inversión superior a 620 millones de euros en digitalización, aunque no consta que Kutxabank haya identificado públicamente a Kbank como uno de los proyectos financiados con ese presupuesto.
La entidad ya tiene experiencia en plataformas digitales: en 2024 lanzó Finnk, un servicio de carteras automatizadas de fondos de inversión. Pero Finnk se limita a la gestión de activos; Kbank aspiraría a ofrecer un catálogo financiero completo, comparable al de cualquier banco tradicional.
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| Modelo | Ejemplo en España | Ventaja principal | Riesgo |
|---|---|---|---|
| Licencia propia | Openbank (Santander) | Entidad diferenciada, marca independiente | Proceso regulatorio largo y costoso |
| Marca bajo licencia matriz | imagin (CaixaBank) | Lanzamiento más rápido | Menor autonomía operativa |
| Adquisición de licencia | Sin ejemplo reciente publicado | Evita proceso regulatorio desde cero | Coste y complejidad de la integración |
El contexto: los neobancos ganan clientes en España
Revolut superó los 12 millones de clientes en España a finales de 2024, según datos publicados por la propia compañía, mientras que N26 mantiene una base de usuarios relevante en el segmento joven y digital. Estas plataformas han crecido sin red de oficinas, con comisiones reducidas y una experiencia de usuario móvil que los bancos tradicionales han tardado en replicar.
El lanzamiento de Kbank en 2028, si finalmente se confirma, llegaría en un momento en que la banca española acumula beneficios récord gracias a los tipos de interés elevados, pero afronta la presión de una clientela más joven que compara productos en tiempo real y no tiene reparos en operar con varias entidades a la vez. Para un lector que ya usa Revolut para pagos en el extranjero y su banco habitual para la hipoteca, Kbank podría presentarse como una alternativa española con respaldo de una entidad supervisada por el Banco de España.
El plazo real para evaluar el proyecto llegará cuando Kutxabank haga una comunicación oficial, algo que, a fecha de hoy, no se ha producido. La fecha de registro de la marca Kbank en la OEPM es el dato verificable más sólido disponible hasta ese momento.
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