El economista José Carlos Díez ha identificado cuatro focos de riesgo para la economía española en plena precampaña electoral: la desvinculación entre salarios y productividad, la exposición a la deuda pública francesa, la presión sobre el sistema de pensiones y el déficit estructural de vivienda. Su análisis, publicado el 24 de octubre de 2026, también incluye una crítica directa a quienes defienden aplicar en España las políticas de ajuste del presidente argentino Javier Milei.
Salarios: la trampa de subir sin productividad
Según los últimos datos del INE, el coste salarial aumentó un 4% interanual en el segundo trimestre de 2026, hasta situarse en 2.512,68 euros mensuales por trabajador. Díez considera necesario mejorar el poder adquisitivo, pero advierte de que las subidas desvinculadas de la productividad pueden comprometer la viabilidad de las pequeñas y medianas empresas, que cuentan con menor capacidad financiera para absorber incrementos de costes.
El reto, según el economista, pasa por combinar inversión, mejoras de productividad y un marco de negociación colectiva adaptado a las diferencias entre sectores. La propuesta de subir el SMI un 5% antes de las elecciones agudiza este debate, ya que el impacto sobre el empleo depende en gran medida de la capacidad de cada empresa para trasladar ese coste a su estructura de precios. Un contexto que también conecta con la caída de la masa salarial al 40,7% del PIB en 2025, señal de que el reparto de la renta no ha mejorado de forma sostenida.
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Deuda pública: el riesgo de contagio desde Francia
Según Eurostat, la deuda pública francesa alcanzó el 119,1% del PIB en el segundo trimestre de 2026, frente al 101,4% registrado en España. Díez advierte de que una eventual crisis de confianza en la deuda francesa podría encarecer la financiación soberana del conjunto de la zona euro, con un efecto directo sobre España. El precedente de la crisis europea de 2010-2012 ilustra cómo los problemas presupuestarios de un Estado pueden propagarse cuando los inversores cuestionan la sostenibilidad del bloque.
España, aunque en una posición relativa más favorable que Francia, sigue figurando entre las economías más endeudadas de la Unión Europea. Los riesgos concretos que implica ese nivel de endeudamiento para el país están analizados en detalle en el artículo Deuda pública al 100,7% del PIB: qué riesgo supone para España.
Pensiones: el coste del baby boom se acerca
La jubilación progresiva de la generación del baby boom incrementará la presión sobre las cuentas de la Seguridad Social durante los próximos años. En 2026, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) alcanza el 0,90% de la base de cotización, distribuido entre el 0,75% a cargo de las empresas y el 0,15% correspondiente a los trabajadores. Este mecanismo, diseñado para reforzar la financiación del sistema, eleva al mismo tiempo los costes laborales.
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Díez plantea la necesidad de reformas que garanticen prestaciones suficientes sin trasladar una carga desproporcionada a las generaciones activas. Sin una base amplia de cotizantes respaldada por empleo de calidad y salarios crecientes, el esfuerzo fiscal necesario para sostener el sistema irá en aumento.
Vivienda: la brecha entre oferta y demanda se agranda
El Banco de España estima que durante 2025 se crearon aproximadamente 225.000 nuevos hogares, frente a unas 92.000 viviendas terminadas. Esa diferencia de más de 130.000 unidades explica en gran parte la presión sobre los precios y las dificultades de acceso, especialmente entre jóvenes y familias con ingresos medios.
Díez reprocha al Ejecutivo de Pedro Sánchez la insuficiente construcción de vivienda protegida y la distancia entre los anuncios institucionales y las necesidades reales del mercado. Para el economista, las restricciones al alquiler no resuelven el problema de fondo: la disponibilidad de suelo urbanizable, los plazos de tramitación y la inversión pública y privada resultan igualmente determinantes. La crisis de vivienda en España ha pasado de ser un problema coyuntural a un desequilibrio estructural con consecuencias directas sobre la vivienda asequible.
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| Indicador | Dato | Fuente |
|---|---|---|
| Coste salarial (T2 2026) | 2.512,68 €/mes (+4% interanual) | INE |
| Deuda pública Francia (T2 2026) | 119,1% del PIB | Eurostat |
| Deuda pública España (T2 2026) | 101,4% del PIB | Eurostat |
| MEI 2026 | 0,90% de la base de cotización | Seguridad Social |
| Hogares creados en 2025 | ~225.000 | Banco de España |
| Viviendas terminadas en 2025 | ~92.000 | Banco de España |
| PIB Argentina (T2 2026, interanual) | + 2% | INDEC |
| Inflación mensual Argentina (septiembre) | 1,9% | INDEC |
El modelo Milei: resultados contrapuestos y advertencia para España
Díez dirige su crítica más contundente a quienes defienden trasladar a España el modelo económico del presidente argentino Javier Milei. El economista cuestiona los costes sociales de los ajustes y rechaza que las reformas argentinas sean extrapolables a una economía integrada en la Unión Europea, sujeta a reglas fiscales comunitarias y a un Estado del bienestar de dimensión muy distinta.
Los datos del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina) ofrecen un balance mixto: el PIB creció un 2% interanual en el segundo trimestre de 2026, pero retrocedió un 0,6% respecto al trimestre anterior, y la inflación mensual se situó en el 1,9% en septiembre, todavía muy por encima de los niveles europeos. La economía argentina también ha logrado renovar sus vencimientos de deuda, como refleja el rollover del 100,26% alcanzado por el Tesoro argentino, aunque eso no equivale a estabilidad macroeconómica consolidada.
La advertencia de Díez se resume en un punto: reducir el gasto público no garantiza por sí solo la prosperidad. La estabilidad de las cuentas públicas debe ir acompañada de inversión productiva, creación de empleo y mejoras sostenidas del bienestar. En cuanto al Partido Popular y su líder Alberto Núñez Feijóo, el economista valora la prudencia presupuestaria como criterio relevante, pero exige concretar qué partidas se modificarían y cómo se financiarían los servicios públicos esenciales.
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Las próximas semanas de precampaña pondrán a prueba si los principales partidos trasladan estos cuatro diagnósticos a propuestas con cifras verificables. El calendario de vencimientos de deuda, la evolución del euríbor y los datos de construcción del segundo semestre de 2026 serán los primeros indicadores que permitan contrastar los discursos con la realidad.
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