Las empresas han dejado de buscar nuevos trabajadores. El Informe de Percepciones de Negocios (IPN) de agosto del Banco Central constata una menor búsqueda de personal respecto al informe de mayo y señala que la mayoría de las compañías encuestadas no prevé modificar su dotación durante el segundo semestre de 2026. Muchas ya realizaron ajustes previos para absorber el incremento de los costos laborales y avanzar en la automatización de procesos.
Ajustes ya realizados y ningún relevo previsto
La tendencia dominante entre las empresas consultadas es mantener la plantilla actual sin incorporaciones. Aquellas que sí han modificado su número de trabajadores se han inclinado, ligeramente, por la reducción. Entre los motivos de despido citados en el informe figuran la caída en las ventas, el bajo desempeño de determinados empleados y el vencimiento de contratos a plazo fijo. La disminución de las ventas es, además, el factor que ha ganado mayor peso en los últimos meses a la hora de justificar estos ajustes.
Varias firmas declararon haber endurecido sus evaluaciones de desempeño con el objetivo de retener a los trabajadores más productivos, especialmente porque cubrir vacantes resulta cada vez más complejo y costoso. Otras empresas, por el contrario, han optado por evitar los despidos ante los altos costos de liquidación y el riesgo de perder personal calificado difícil de sustituir y de capacitar.
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El propio Banco Central recoge en el documento que las renuncias voluntarias van a la baja, un fenómeno que las empresas atribuyen a una mayor preocupación de los trabajadores por la estabilidad económica personal y del país. En paralelo, la rotación de personal ha disminuido, aunque sigue siendo elevada entre los jóvenes. Algunas compañías han optado por contratar perfiles de mayor edad, a quienes asocian con mayor estabilidad, experiencia acumulada y menores costos de formación inicial.
«Las empresas indican que este último grupo etario privilegiaría la estabilidad y tendría mayor experiencia, lo que permitiría reducir los costos de capacitación», según el Informe de Percepciones de Negocios del Banco Central de agosto de 2026.
La condición para volver a contratar está claramente delimitada en el informe: las compañías solo ampliarían su plantilla si las ventas mostraran una mejora sostenida, no puntual. Mientras esa señal no llegue, la estrategia es redistribuir funciones y no reponer las vacantes que queden libres.
Los costos laborales suben 8,4% y los salarios reales recuperan poder adquisitivo
Mientras las empresas frenan la contratación, los costos laborales continúan escalando. Según datos publicados por el INE (Instituto Nacional de Estadísticas), el Índice Nominal de Costos Laborales (ICL) aumentó un 8,4% en doce meses durante junio de 2026, mientras que el Índice Nominal de Remuneraciones (IR) avanzó un 7,7% en el mismo periodo.
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Los sectores de comercio, industria manufacturera y construcción registraron las mayores incidencias positivas en ambos indicadores, según el mismo organismo. Descontando el efecto de la inflación, el Índice Real de Remuneraciones creció un 3,2% anual y acumula un alza del 2,3% en lo que va de 2026, lo que refleja una recuperación efectiva del poder adquisitivo de los salarios.
| Indicador | Variación anual (junio 2026) | Valor medio por hora |
|---|---|---|
| Índice Nominal de Costos Laborales (ICL) | + 8,4% | 8.633 (costo total) |
| Índice Nominal de Remuneraciones (IR) | + 7,7% | 7.523 (remuneración ordinaria) |
| Índice Real de Remuneraciones | + 3,2% | N/D |
Las cifras del INE también revelan una brecha de género persistente en la remuneración por hora: las mujeres percibieron de media 7.328 por hora ordinaria frente a los 7.703 de los hombres, lo que supone una diferencia del 4,9%. En términos de costo laboral medio por hora total, la brecha asciende al 5,5% (8.377 frente a 8.868).
Este escenario, en el que los costos laborales crecen con fuerza al mismo tiempo que la demanda de trabajo se contrae, refleja la tensión que enfrentan las empresas: incorporar personal resulta más caro, pero la actividad no justifica aún ampliar dotaciones. El siguiente movimiento en el contexto económico español y la evolución de las ventas determinarán si ese equilibrio se rompe antes de que acabe el año. Según el Banco Central, el próximo informe de percepciones se publicará en noviembre de 2026.
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